2 de septiembre de 2012

Cifras, simples cifras


Resumir el viaje en cifras queda muy frío, pero pueden servir para haceros una idea de todo lo que hemos vivido en este viaje.

34 días.
19 días con duchas "casi decentes".
17 países.
10 cambios de hora.

24288 kms. por tierra, mar y aire: 
13022 en La Maña, 
343 en ferry, 
260 en 4x4, 
189 en grúa, 
2789 en tren, 
35 en coche, 
7650 en avión.

Número de baches: nuestros culos todavía están contándolos.


Más de 25 km de recta continua en Kazakstán.
1726 litros de gasoil.
6 cambios de ruedas.
14 horas de taller.
1960 fotos.
04:06:52 horas de vídeo. Tranquilos, estamos haciendo una selección.

Dos objetivos Canon y una Gopro caídos en combate.
Una maleta perdida, y recuperada 300 kms. más tarde. Los milagros existen.
Litros cerveza: Bueno... sería más fácil contarlos por barriles. Había que colaborar en la colección de botellas de cerveza de Sergio y además... Tblisi (Georgia), fiesta de la cerveza: una pinta, 50 céntimos. 
Miles de hectáreas de campos de maíz y de girasol.

7 visados y una carta de invitación.
23 h 35 min de trámites en las fronteras. La que menos, sin contar las de la Unión Europea, los ¡¡¡7 minutos!!! para entrar en Kirguizstán. Bendita, e increíble,  ausencia de burocracia.
En el lado opuesto, las más de cinco horas de los más absurdos trámites para entrar en Turkmenistán. Todavía deben estar archivando documentos!!!   

Miles (¿o serán millones?) de sandías en los puestos de venta al borde de las carreteras de TODOS los países.
Innumerables horas perdidas buscando una señal de wifi aceptable.
4 horas en taxi (sin rumbo conocido) en Bakú en un solo día.
7 horas para poder subir al ferry Bakú (Azerbayán) -Turkmenbasi (Turkmenistán) y 23 horas para cruzar el Mar Caspio.
14 paradas de la policía para recaudar por supuestas infracciones (bueno, alguna no tan supuesta). Sólo pagamos en una.

Ni una vaca, ni un caballo, ni una oveja, ni un dromedario, ni tan siquiera un yak de los de este vídeo, ni ningún otro mamífero atropellados (y tuvimos múltiples ocasiones). Hasta esquivamos una tortuga en Samson (Turquía). Sólo un pajarito se suicidó contra el parabrisas. Fue imposible evitarlo.





Y lo más gratificante, llevarnos la amistad de todos estos integrantes de equipos españoles:
5 catalanes,
4 madrileños/as, 
4 gallegos,
3 albaceteños,
3 cántabros,
2 malagueños,
2 vascos,
1 lituana y 1 holandesa.

Podríamos seguir, pero no dejarían de ser cifras, simples cifras.


12 de agosto de 2012

ULAN BATOR ¡¡¡POR FIN!!!

Esta mañana, a las 6:30, hemos pisado ULAN BATOR. Sí con mayúsculas, porque es el sitio que desde hace un año no paraba de dar vueltas en nuestras cabezas y, por fin, llegar aquí se ha hecho realidad.






Hemos utilizado todos los medios que hemos tenido a nuestro alcance: por tierra con La Maña, por barco en el Mar Caspio, por tren en el transiberiano para llegar hasta aquí y en avión (y en tren de nuevo) para volver a casita. Es verdad que nos hubiera gustado poner la guinda llegando con La Maña, pero ella decidió quedarse en Krasnoyarsk y allí se utilizará para conseguir fondos. Os dejamos el enlace que nos ha enviado la televisión rusa donde aparece el reportaje que ha salido en el telediario (o como se llame allí)

http://www.tvk6.ru/video/3232

Nada más firmar en el cartel de llegadas nos hemos ido a la sede de la Lotus Children Center donde nos ha recibido Didi, la fundadora. Es una australiana que lleva !! 19 años ¡¡ luchando por sacar a estos niños de un ambiente nada propio para ellos y darles una salida laboral. Hemos conocido tanto a niños y niñas que están ahora en el albergue, como a otros ya adultos que tienen su vida totalmente encauzada. Una gran labor. Os pasamos un video de la entrega a Didi del material de hemos llevado (gafas, material escolar, juguetes, etc) y de esa pequeñita deliciosa que tiene en sus brazos (4 años, rescatada de un hospital donde no daban un duro por ella porque tiene una enfermedad cardiaca). Hemos comido con ellos e incluso los niños nos han ofrecido un espectáculo con bailes tradicionales. Poder ayudar a este proyecto era una de las razones de realizar el Mongol Rally y se ha hecho realidad.





El apartado de agradecimientos tiene que ser meditado y lo haremos con algo más de tiempo, pero dejadnos, hoy especialmente, daros las gracias por vuestro apoyo, por vuestro ánimo, por vuestra colaboración y por estar siempre ahí, en primera fila. Sin vosotros todo esto hubiera sido mucho más difícil. Un beso.





9 de agosto de 2012

Seguimos sin La Maña

No ha podido ser. A pesar de todos los intentos, La Maña ha dicho basta. Esta mañana nos la hemos traído a Krasnoyarsk en grúa, 3,5 h a velocidad máxima de 50 km/h y aguantado la selección musical del conductor que dejaba a los "triunfitos" a un nivel más que aceptable. Hemos decidido traerla al concesionario Renault para que nos hicieran un diagnóstico lo más preciso posible... y ha sido demoledor. Se ha roto una correa que va dentro del motor y que ha dañado las válvulas. En resumen, necesitan piezas que tienen que pedir y que tardarían entre uno y dos meses y el coste no bajaría de los 2000€. Esto no nos ha dado otra opción que buscar salidas para poder dejar la ambulancia aquí. Con el corazón en un puño, pero no hay más remedio que seguir sin ella. Afortunadamente hemos encontrado una colaboración increíble por parte del personal del concesionario. Al principio parecían muy reacios, pero poco a poco y al enterarse del proyecto se han volcado. De hecho han llamado a la televisión y han venido a hacernos una entrevista. Mañana salimos en la TV rusa¡¡¡¡ Han buscado y nos han conseguido posibles compradores para la ambu. Los trámites son demasiado complicados teniendo en cuenta el poco tiempo que tenemos. Al final hemos decidido vendérsela por un precio simbólico al mismo concesionario con el compromiso de que cuando la vendan entregarán el dinero para alguna organización de caridad de aquí.


Nosotros seguimos en la brecha. Mañana intentaremos coger el transiberiano hasta Ulan Bator (un par de días de viaje). Hemos cogido todo lo que pensábamos donar (gafas, material escolar,...) y vamos cargado como burras, pero es nuestro objetivo: llegar a Ulan Bator y donar todo lo que podamos llevar, además de la pasta. Os pasamos una foto de parte de todo el material que llevábamos. Gran parte de él se queda aquí. La TV viene a la estación a despedirnos y en la propia emisión el concesionario se comprometerá a recaudar el máximos dinero posible con la ambulancia para asociaciones de la ciudad. En fin que cumplirá su objetivo. No será en Ulan Bator, pero será en Krasnoyarsk. Nosotros cumpliremos con Lotus Children en Mongolia.
No creo que en el transiberiano haya wifi, así que nos despedimos hasta Ulan Bator.




8 de agosto de 2012

Crisis

Hoy ha sido un día de contrastes. Hemos empezado muy contentos porque ayer pudimos recuperar medio día del retraso que llevábamos acumulado. Eso habiendo recorrido más de 900 kms, haber atravesado la frontera Kazajstán-Rusia y haber arreglado la llanta que llevábamos agrietada. Todo iba bien hasta que el motor de La Maña ha empezado a sonar raro y ha decidido pararse. Encontrar una grúa que nos llevara hasta el pueblo mas cercano ya ha sido una odisea. El pueblo se llama Achisrk y sus propios habitantes lo definen como gris. Os podéis imaginar que las instalaciones mecánicas no son de las más adelantadas. Según nos han dicho (gracias a la traducción de Tania desde Valencia) la avería es seria. Se ha roto una correa que ha dañado algunas piezas del motor. Aquí no tienen esas piezas y, entre pedirlas y montarlas nos dan una previsión de entre una semana y un mes!!!!
Mañana tenemos que llamar al taller de Krasnoyasrk, la ciudad cercana más importante, a ver si allí nos dan otra solución (plazo y presupuesto). Nos estamos planteando ir hasta allí, 150 kms en grúa. Estamos viendo las orejas al lobo. No tenemos intención de darnos por vencidos. Abandonar a La Maña aquí es la última opción. Tenemos el ánimo tocado, pero hay fuerzas suficientes para coger la mínima oportunidad que nos den.
Un beso y gracias por el apoyo. Desde aquí se nota y mucho

6 de agosto de 2012

Felis cumpleaños

Ayer fue el cumple de Sergio. 23 añitos del pequeñín¡¡¡.
Empezó celebrándolo en una yurta en el Lago Song Kol (Kirguizstán) y acabó en un restaurante en Almaty (Kazakhstán). Y luego querréis que sea normalito¡¡¡¡

Mañana Rusia, penúltimo país

Pues sí, mañana tenemos previsto entrar en Rusia. Llevamos dos días de retraso sobre el programa previsto que llevamos arrastrando desde Azerbayán y el Mar Caspio. Ayer habíamos recuperado algunos kilómetros, pero hoy hemos vuelto nos hemos vuelto a retrasar. No, no ha sido porque nos hayamos dormido ni no hayamos quedado viendo el paisaje (el paisaje de Kazakhstán es de lo más monótono. Esta mañana nada más salir hemos notado un ruido en el motor raro. Hemos ido al taller en Ayakoz y solamente llevábamos tres tornillos roos de los que sujetan el motor. O eso hemos entendido entre nuestros nulos conocimientos de mecánica y lo que nos ha explicado en ruso el mecánico. Mientras lo reparaban nos ha invitado a comer a su casa un amigo del mecánico. No podíamos decirle que no. Y allí estábamos los cuatro a mesa puesta, con la mujer y las tres hijas y el hijo del amigo del mecánico. Ellos mirando. Nosotros comiendo. En cuanto se vaciaba un plato, lo volvían a llenar. Para beber, vodka. Con la misma filosofía que con los platos. En fin, que hemos perdido la mañana en cuanto a kilómetros se refiere, pero lo hemos ganado en una experiencia difícil de repetir.
No os mandamos fotos porque la conexión es lentísima y hay que dormir algo.

29 de julio de 2012

Bukhara (Uzbekistán)

Tras varios días sin conexión posible ni tfo. ni internet seguimos por el mundo. Hay países que están el mundo porque tiene que haber de todo y si encima son vecinos con un mar de por medio y se llevan mal la cosa se complica para los que los visitan. Un ejemplo claro son Azerbayán y Turkmenistán con el Caspio separándoles. Los trámites para coger el ferry son largos y tediosos. Nada comparado con la odisea de conseguir una plaza en el ferry, en un cutre ferry a precio de Queen Elisabeth. Una vez conseguida la plaza la travesía es lo más agradable siempre y cuando subas bien provisto de lo que puedas necesitar. Sobre todo comida y bebida. La bebida es carísima y el precio sube a medida que avanza la travesía y las existencias se reducen. El tiempo necesario para atracar en un puerto normal depende de los remolcadores, de la autorización del puerto y también, en nuestro caso, del estado de sobriedad del capitán. Una vez con los pies en tierra firme el problema es que es una tierra propiedad de Turkmenistán. Un país regido por una dictadura con el personajillo de turno con aires megalómanos al que no le importa tener a sus ciudadanos en la más absoluta miseria mientras él construye una capital (Asgabat) llena de edificios desocupados de mármol blanco, estatuas suyas de oro, monumentos absurdamente desproporcionados para su vanagloria, etc. Un espectáculo espeluznante. Con todo esto los extranjeros no son bienvenidos y te lo demuestran claramente en el maratón de documentos, pagos y trámites que te hacen pasar al entrar, pero también al salir. Cuando te ponen el último sello al abandonar el país no puedes más suspirar de alivio. No voy a poner ninguna foto de las excentricidades del dictador. Creo que vale la pena poner imágenes de un espectáculo mitad natural mitad artificial que está en Turkmenistán: la Puerta del Infierno

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Pero todo tiene un final y en este caso ha sido agradable en forma de Uzbekistán. La gente, el ambiente,  el paisaje todo ha cambiado.